En el centro de El Masnou, a pocos minutos andando del mar y de la estación, esta casa resuelve bien algo que no es habitual: actualizar una construcción con historia sin perder lo que la hace interesante. La reforma, terminada en 2025, va más allá de lo visible. Se han renovado instalaciones, mejorado el aislamiento y optimizado la eficiencia, de manera que la casa responde bien en el uso diario. La organización en varios niveles permite separar ambientes sin recurrir a distribuciones rígidas. Los espacios se adaptan con facilidad a distintas formas de vivir, sin que haya áreas desaprovechadas. La planta principal concentra la vida diaria con una relación directa con el exterior. Salón, comedor y cocina funcionan de manera continua, y el patio se incorpora como una estancia más. Está bien dimensionado y preparado para usarse: piscina, zona de estar, comedor exterior y ducha. La zona de noche se distribuye en cuatro dormitorios, dos de ellos en suite. Además, hay un espacio polivalente que actualmente funciona como segunda sala de estar, pero que puede convertirse fácilmente en una tercera suite principal si se necesita. Todas las estancias tienen buenas proporciones y luz natural, con una lógica de uso clara. En la parte más alta, encontramos una terraza solárium y una barra de cocina de apoyo para dar servicio a las reuniones con amigos y familia. Se han conservado elementos originales, como: la estructura y las vigas de madera, techos de volta catalana, baldosas hidráulicas, puertas originales rehabilitadas... un seguido de detalles que la hacen única. Además, existe la posibilidad de habilitar aparcamiento con acceso desde la calle posterior. Una casa bien resuelta, cómoda en el día a día y con la flexibilidad suficiente para adaptarse sin esfuerzo a distintas formas de vivir.